Tras doce partidos sin victorias, el conjunto cordobés se impuso por 1 a 0 ante un “Matador” alternativo. Ojeda marcó el único gol del encuentro en el complemento.
El fin de la sequía
La larga espera finalmente terminó para Estudiantes de Río Cuarto. Luego de atravesar una dura racha de doce encuentros sin triunfos, el equipo logró festejar al vencer por la mínima a Tigre. El elenco de Victoria, desgastado por su compromiso semanal ante Nacional, presentó una formación con mayoría de suplentes que el conjunto local supo capitalizar.
La jugada del triunfo
El único grito del partido llegó cuando promediaba el segundo tiempo, a través de una pelota parada ejecutada a la perfección. Talpone se hizo cargo de un tiro de esquina, Valenti logró anticipar y desviar el recorrido de la pelota en el primer palo, y Ojeda apareció libre por el segundo poste para vencer al arquero Zenobio con un fuerte cabezazo.
Con inteligencia, Estudiantes defendió la ventaja con solidez hasta el pitazo final, desatando el merecido festejo de su gente y sumando tres puntos fundamentales para recuperar la confianza en el torneo.