El Club Fundación Amigos por el Deporte (FADEP) dio un verdadero golpe de autoridad en la fecha 16 del Torneo Federal A. En su visita al Estadio 9 de Julio, el conjunto mendocino se impuso con jerarquía por 3 a 1 ante Atenas de Río Cuarto, rompiendo el invicto que el local ostentaba en su casa.
Tras el encuentro, el delantero Matías Persia, autor de uno de los tantos de la jornada, tomó la palabra para analizar el rendimiento colectivo, el desahogo personal tras volver al gol y los incidentes que empañaron el cierre del partido.
El triunfo no fue uno más para FADEP. El equipo necesitaba imperiosamente sumar de a tres lejos de su estadio para no perder pisada en la siempre competitiva Zona 3. Persia destacó la ejecución del plan de juego diseñado durante la semana:
“Fue un partido duro contra un equipo que siempre pelea en los puestos de arriba. También significó una victoria muy importante para nosotros, ya que no habíamos podido ganar de visitante en lo que iba del torneo. Por suerte, se dieron la mayoría de las cosas que habíamos planificado táctica y estratégicamente, así que estamos muy contentos con el resultado y el rendimiento del grupo”.
El reencuentro con la red: Combustible para un goleador

La victoria por 3 a 1 se construyó gracias a los festejos de Lautaro Taborda, Enzo Kalinski y del propio Persia. Para el atacante, anotar en un partido de esta magnitud representa un impulso anímico fundamental para encarar la recta final:
“Para un delantero siempre es vital marcar. La verdad es que lo necesitaba desde lo personal para seguir sumando confianza de cara a lo que viene, que en definitiva es lo más importante. Los goles dan tranquilidad y ayudan a que uno pueda aportar lo mejor al equipo”.
FADEP no tiene tiempo para relajarse. Con Atenas (que marchaba segundo con 21 puntos) ya en el espejo retrovisor, el calendario marca dos compromisos de altísima exigencia. El plantel sabe que el margen de error se achica:
“Ahora nos quedan dos partidos muy duros con rivales directos en la tabla, como lo son San Martín y Huracán. Sabemos que van a ser verdaderas finales; ellos se van a jugar el todo por el todo para clasificar, exactamente igual que nosotros. Tenemos que mantener la misma intensidad”.
El partido tuvo un cierre accidentado que terminó con tres expulsados (Isaías Guzmán y Facundo Quiroga en el local; Ignacio Pérez en la visita). Lejos de encender la polémica, Persia mostró su lado más maduro al explicar el origen de los disturbios y su reacción ante el conflicto:
“Por lo que vi y me contaron después, el tumulto se originó por culpa del técnico local, quien lamentablemente agredió a nuestro kinesiólogo. A partir de ahí, en medio de la confusión y los empujones, es difícil ver con claridad todo lo que pasa. Es algo que no me gusta para nada que suceda en el fútbol, por lo que mi postura fue, en todo momento, ir a separar a los chicos y tratar de apaciguar el momento tenso para que no pasara a mayores”.