Por una nueva jornada del torneo, San Miguel visitó a San Telmo en el estadio Osvaldo Baletto en un encuentro accidentado y de desarrollo sumamente ingrato para las aspiraciones del conjunto visitante. A pesar de haber mostrado una propuesta superior y de haber generado las situaciones más claras de peligro a lo largo de los noventa minutos, el Trueno Verde se terminó volviendo a Los Polvorines con las manos vacías tras un agónico gol de Molina que selló el 1 a 0 definitivo para el dueño de casa.

Desde el pitazo inicial, el planteo táctico de San Miguel funcionó a la perfección para anular al rival y adueñarse de las acciones ofensivas. Apenas se jugaba el primer minuto de juego cuando la visita avisó con un tiro de esquina cruzado: Ferrero peinó la pelota en el primer palo y dejó a Juárez en una posición inmejorable frente al arco, aunque por milímetros no llegó a conectar el esférico. Pocos minutos más tarde, el propio Juárez volvió a avisar tras un centro preciso de Brochero, enviando su remate apenas por encima del travesaño. La insistencia del conjunto de Los Polvorines no cesó y la opción más clara del primer tiempo estuvo en los pies y la cabeza de Delgado, cuyo frentazo bombeado impactó de lleno en el travesaño del arco custodiado por el golero local, en una jugada que mereció terminar en festejo. El dueño de casa prácticamente no inquietó en ese tramo inicial, salvo por un intento aislado de cabeza que el arquero visitante logró controlar sin contratiempos.

En el complemento, la tónica de la tarde se mantuvo con un San Miguel incisivo que merecía abrir el marcador. El Trueno Verde volvió a poner a prueba los postes de la Isla Maciel al estrellar la pelota en el palo en dos oportunidades consecutivas con las mismas herramientas del juego aéreo y los ataques directos. Sin embargo, en el fútbol los méritos no suman en el marcador y, cuando la igualdad en cero parecía decretada, una desatención defensiva sobre la hora le permitió a Molina escapar en soledad y definir con categoría frente a la salida del arquero para convertir el 1 a 0 final.

A pesar del golpe amargo que significó perder un encuentro donde se hicieron todos los méritos para sumar de a tres, el plantel de San Miguel debe dar vuelta la página rápidamente para enfocarse en la recuperación. La revancha llegará en la próxima jornada, cuando el equipo vuelva a jugar en condición de visitante frente a Racing de Córdoba, el próximo domingo 9 de agosto a las 16:00 horas, con la premisa de traducir el buen nivel de juego en un resultado positivo en la tabla de posiciones.